Cava Jaume Serra, el orgullo de García Carrión

Un sorbo de cava es un momento especial para recordar. Un acto que perdura en la memoria casi tanto tiempo como la tradición con la que las Bodegas García Carrión cuida sus caldos. Todo comenzó en el año 1890, cuando la familia, dedicada al cultivo de viñedos desde varios siglos atrás, construyó una gran bodega en Jumilla para exportar sus vinos a Francia. Hoy, seis generaciones después y dirigida por el bisnieto de su fundador, García Carrión está en 10 Denominaciones de Origen con bodegas y viñedos propios, siendo la primera Bodega de Europa y la quinta del mundo. Un sueño familiar al servicio del cliente, que pone a su alcance el fruto de unos viñedos únicos, el conocimiento global del mercado del vino y la implantación de las últimas tecnologías. Todo ello, para ofrecer al mercado una relación calidad/precio imbatible. En 1997 la familia García Carrión adquiere la Bodega Jaume Serra incorporando el cava al resto de sus Denominaciones de Origen dentro del ambicioso proyectos de Vinos de Familia García Carrión. En la actualidad exporta el 50% de sus ventas a más de 130 países, aspecto que se propone fortalecer en los próximos años llevando el volumen de las exportaciones hasta el 75% del total de sus ventas de vinos. Unos datos que le permiten ser líder en la D.O. de Rioja con su marca Antaño, en la D. O. de Ribera de Duero con Mayor de Castilla, en la D. O. Cava con Jaume Serra, en la D.O. de Catalunya con Viña del Mar, en la D. O. Valdepeñas con Señorío de los Llanos, en la D. O. de Mancha con Don Luciano y en la D. O. de Jumilla con Castillo San Simón. Entre todos sus caldos destaca su Cava Jaume Serra, tanto en España como en Estados Unidos, donde sus ventas han crecido por encima del 50% durante dos años consecutivos, habiendo realizado recientemente una ampliación en la cava para la elaboración de 60 millones de botellas. Ganador de los más prestigiosos premios internacionales, es ideal para acompañar con gambas y mariscos, como aperitivo y con todo tipo de postres, siempre servido muy frío (entre 4 – 6 ºC). Ver artículo completo Fuente: El País Suplemento Shopping&Style noviembre 2011